Don Cornelio Ladilla tiene dos problemas: Que su mujer es demasiado ligera de cascos, y que pronto los cuernos no van a dejarle ni entrar en casa. Y es que, el día que no se la encuentra a un faquir, es un vendedor de corbatas, o ¡peor! un recaudador de impuestos...

Desde principios de los años ochenta, don Manuel Vázquez colaboró en numerosas revistas de corte adulto, sobre todo en las de la editorial Amaika, y en muchas ocasiones con el seudónimo de Sappo, realizando gran cantidad de historietas, chistes gráficos, y páginas sobre actualidad. De las pocas series largas adultas que dibujó, brilla por luz propia "Don Cornelio Ladilla y su señora María", en la que Vázquez derrochó humor por los cuatro costados.
El guión de cada historieta, de dos páginas, es casi siempre el mismo, Cornelio llega a su casa por sorpresa, y se encuentra a su esposa con un amante, el cual intenta refugiarse en el tradicional armario; pero a partir de ese punto cualquier cosa puede pasar, llegando a veces a rozar situaciones absurdas o surrealistas, nacidas de la genialidad del Tío By.

La serie apareció en numerosas revistas, desde la poco conocida Demassié, hasta las clásicas de Amaika e Iru, dejándonos un número indeterminado de páginas. Cuenta con tres recopilaciones; el primero, de 48 páginas, fue publicado en 1979 por Ceres, editadora de Demassié; el segundo, de 1981, contiene 64 páginas y se integra en la colección El Papus, si bien consta como autoeditado por su autor; y el tercero es una reedición del de Ceres, también de 1981 y autoeditado por Vázquez, que lo amplió hasta 64 páginas.
De todos ellos, tengo únicamente el correspondiente a la colección El Papus, escaneado por Luzroja para el CRG, a quien agradezco su trabajo; queda el post abierto para futuras actualizaciones, de nuevos tomos... O recopilaciones :p

NOMBRE: Don Cornelio Ladilla y su señora María
AUTOR: Vázquez
IDIOMA: Español
EPISODIOS SUBIDOS: Volumen único
AGRADECIMIENTOS A: Luzroja (CRG)

https://mega.nz/#!HcJGHKDS!iaaqMcOmc7kiRAsn-r6wRTX34tut3kxxZNScRrHHA9c

Las cosas como sean,
el Cornelio se merece la cornamenta, por maltratador...



